Lo hizo el día antes de Reyes, el día de las Cabalgatas. ¡Qué cachondos estos phishers! Así, sin vergüenza ni escrúpulo alguno, algún cabroncete o cabronceta me envió este email:

Bien, teniendo en cuenta que no soy ni he sido nunca cliente del BBVA, el email me pareció extraño. Vale, si te soy sincero el email en cuanto lo vi me pareció 99,99% fraude total (o phishing en inglés que queda mejor) y al sistema de filtrado de Gmail le pareció 100% SPAM, por lo que en realidad abrí el correo desde la carpeta de SPAM. Por pura curiosidad profesional.
¿Ves el enlace donde dice https://bbva.es/formulario_validacion/? Bien, fui al enlace y me salió en el navegador Chrome la siguiente pantalla:

Respecto a esta pantalla de advertencia de Chrome, dos cosas:
1) Me ha impresionado el eficaz sistema de seguridad de Google, tanto en los filtros del correo electrónico de Gmail, como en la detección de la dirección web fraudalenta en su navegador Chrome. Los chicos (y chicas) de Google son MUY buenos.
2) La importancia de la colaboración de todos a la hora de evitar que el phishing se propage. Resalto la frase “Hemos recibido informes de suplantación de identidad sobre el sitio web…”. ¿Quién envía estos informes a Google? Pues cualquiera de nosotros. ¿Cómo? Muy sencillo, lo explico paso a paso.
Nos vamos a una página cualquiera de internet. Yo elijo una “al azar”… la página del FMI (Fondo Monetario Internacional) que, no sé bien porqué será, mi mente ha terminado relacionando el phishing con el fraude y finalmente con el FMI. Qué cosas más raras.

¿Tenemos ya la página? Bien, nos vamos al menú superior del navegador Chrome en “Ayuda”. En el submenú desplegable vamos a “Notificar un error…”

Ahora nos saldrá la siguiente pantalla:

Desplegamos la lista de opciones y escogemos (en este caso) la opción “Página de phishing”.

Y ya está. Tan solo queda añadir una breve descripción del contenido del correo e ir a “Enviar” y de esta forma tan sencilla -y eficaz- estamos avisando a Google (y a una importante red mundial antifraude) del posible phishing.
Este sencillo gesto por nuestra parte cuando nos encontramos con sitios web sospechosos o claramente fraudalentos, puede ayudar a evitar que otras personas sean víctimas del phishing.
Es evidente que en este caso real de phishing que llamó a la puerta de mi correo electrónico, alguien avisó pues cuando fuí al último enlace (repito que por pura curiosidad profesional) este ya no funcionaba.

Bien, una batalla ganada. Pero no la guerra. Los phishers seguirán con sus cabronadas, llamando a la puerta de nuestros correos intentando encontrar al otro lado a algún cliente del BBVA, del FMI o de lo que sea, con la cuenta llena de pasta y la cabeza a reventar de serrín. Hay que estar alerta y, como en otros ámbitos de la vida, mostrar sentido común.
El phishing es un tipo de fraude cibernético que se propaga casi siempre con correos electrónicos engañosos que incluyen enlaces falsos (aunque como en el caso que hemos visto con apariencia de legalidad) y que suelen tener un objetivo: que termines facilitándole al phisher tu nombre de usuario y contraseña de tu cuenta bancaria online. El resto de la película (en este caso un drama o thriller como prefiramos) es sencillo de imaginar… ¡chas! cuenta vacía. “No hay saldo” te diría el cajero.
Algunos sencillos consejos pero altamente eficaces para evitar ser víctimas del phishing:
No hagas click en enlaces que vienen de correos electrónicos.
Tu banco o caja JAMÁS, repito, JAMÁS te enviará un correo electrónico pidiéndote que entres en algún enlace para cambiar algo en tu cuenta. Si recibes un correo así notifícalo y luego lo borras.
Hazte de un gestor de correo con un potente sistema antispam.
Yo utilizo desde hace años Gmail por muchos motivos, y uno de ellos es el eficaz sistema antispam que tiene. El correo fraudalento que recibí lo interpretó adecuadamente como spam.
No proporcionar información confidencial por email a NADIE.
Los números de tarjetas de crédito, DNI, seguridad social, etcétera son altamente confidenciales y ninguna empresa u organismo competente os los pedirán por email. Cuidado, no te fies.
Y poco más. Mucha suerte y como recomendaba el sargento Esterhaus… tengan mucho cuidado ahí fuera.
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