Hace unas semanas, paseando con unos de mis peques por el parque, decidí sacar la cámara para hacerle unas fotos. Tras el reportaje de rigor y observando el entorno por donde nos movíamos (los columpios, el tobogán…) me dí cuenta de que no había rincón sin pintada y pintada sin rincón. Así que aproveché la cámara para hacer unas cuantas fotos a fin de reivindicar el derecho a un entorno limpio y libre de porquería visual.
Lo cachondo del asunto es que con frecuencia sus autores se defienden alegando que es una forma de arte moderno. Haber, yo soy amante del arte como el que más. Impresionantes Velázquez, Goya, Tiziano, El Greco, Zurbarán, Miguel Ángel, Monet, Manet, Van Gogh, Renoir, Picasso, Dalí… y no terminaríamos nunca. Pero comparar a estos maestros del arte con esta ordinariez… es una -perdón por la expresión- gilipollez. Y muy grande.
Ademas, ¿Porqué tenemos que tragarnos el resto de los ciudadanos su pseudo-arte impuesto a la fuerza? ¿Por qué no demuestran sus dotes artísticas en su casa, en la pared del lavabo o del pasillo, o simplemente se lo tatúan en su…? Luego que les hagan fotos y las cuelguen en su muro de Facebook, en Twitter o donde les salga de las grafittis, pero en los parques como que no. No mola.
Como se puede observar en la fotografías, prácticamente no hay rincón del parque sin pintar.




