Acabo de terminar mi última novela del magnífico escritor francés Julio Verne, “Escuela de Robinsones”. Como ya avanza el título es una novela al uso que nos relata la historia de un par de náufragos, una isla salvadora, su aventura en ella y el desenlace final. Es, en comparación con otras de Verne, una novela bastante corta.
Después de haber leído recientemente “La isla misteriosa”, una novela larga y en la que nos encontramos con bastantes más personajes, “Escuela de Robinsones” se me hace corta y algo pobre. Eso no quita que sea una novela entretenida e incluso sorprendente en su desenlace, que no desvelaré para no desanimar a los que quieran leerla por primera vez.
“Escuela de Robinsones” la leí hace ya muchos años, aún adolescente, por lo que en general la trama la recordaba, pero no los detalles. Me ha gustado releerla de nuevo y evadirme por esos mares del Pacífico.
Encontramos en la literatura de aventuras un buen número de novelas de náufragos e islas con sus robinsones. En un artículo más pronto que tarde, tras documentarme un poco, haré un recopilatorio de algunas de ellas o al menos de las más relevantes.

Portada bellamente ilustrada de la edición Hetzel que acabo de leer.
Me acaba de llegar la última novela, un clásico de la literatura inglesa del siglo XIX: “Historia de dos ciudades”, de Charles Dickens. Un regalo magnífico. Comienzo mañana con ella.

La edición que leí allá en los ochenta (de la Biblioteca de mi padre)
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