Crea tu página web con 1&1… y hazle un favor a tu competencia.

Ya seas una clínica. Un estudio de fotografía, o una escuela infantil. Elije entre más de 100 sectores, el nombre de tu empresa, un color y un diseño. Encontrarás textos e imágenes específicos para tu sector. ¿Algún cambio? Cuando quieras. Personaliza los textos, el diseño, tu logo y tus imágenes directamente online. 1&1 mi Web. Pruébalo gratis.

Así, de esta guisa se anuncia a bombo y platillo, nada más y nada menos que en televisión la empresa alemana 1&1. Empezaron ofreciendo servicios de hosting y venta de dominios a precios bajísimos y ahora también parece que desean aplastar el sector del diseño gráfico, diseño web y desarrollo web así, bajando reventando los precios. Eso no mola.

Yo, que me dedico a esto del diseño web desde hace bastantes años no podía creer lo que estaba viendo por televisión la primera vez que vi el anuncio. Desde entonces sufro a diario pesadillas terribles y ya no he vuelto a ser el mismo. Bueno, bromas a parte, lo cierto es que me quedé alucinando. Una mezcla de incredulidad, cabreo y risa. En ese orden. Incredulidad por que me parece mentira que haya gente y empresas que se crean que pueden tener una web competitiva y profesional en esas condiciones y con esos precios. Cabreo porque me fastidia que una multinacional alemana ningunee a los miles de profesionales del diseño y desarrollo web. Como si nuestro trabajo fuera prescindible y un timo para nuestros clientes, quienes pagan más por sus servicios que los clientes de empresas como esa. Y por último me entró la risa. Risa por que en el fondo está bien que haya quien nos haga el trabajo sucio de cribar a los clientes que quieren bueno, bonito y muy barato de aquellos que quieren bueno, bonito, pero que además saben apreciar y están dispuestos a pagar lo que vale el trabajo bien hecho. Yo al primer tipo de clientes se los deseo a la competencia. Que se queden con ellos.

Curiosamente, hace cosa de unos meses me vino un ex cliente de 1&1 preocupado con su   económica web. ¿Qué le preocupaba? Pues que esa maravillosa plantilla que al principio parecía burlarse de todos los diseñadores gráficos del mundo ahora se le quedaba pequeña. O sea, que no había manera de implementar algunas funciones nuevas en esa web. Pero eso no era lo más grave. Lo que más le preocupaba a ese ex cliente de 1&1 era el nulo posicionamiento de su web en Google. Claro, eso y no tener web es prácticamente la misma cosa. En fin, que al final el cliente aceptó mi presupuesto y tuvimos que comenzar de cero total para hacer algo artesano y a su medida.

Este asunto de los chollos me recuerda a aquel cliente comerciante que cuando le di precios para hacerle unas tarjetas de visita, me dijo que le parecían muy caras y que él las había visto en no sé donde a más de la mitad de precio. Me las enseñó, todo orgulloso como quien se cree que ha pillado a un timador (o sea yo) intentando colarle unas tarjetas al doble de precio. Cuando ví y toqué las tarjetas enseguida me di cuenta del perfil de persona a la que tenía delante y le dije que si alguien se las hacía a ese precio… sería de tontos que yo se las hiciera. Faltaría más. No discutí, no hacía ni puñetera falta. Le prefería en la competencia que conmigo. Aquellas tarjetas de visita trozos de cartulina fina mal cortada, con faltas de ortografía y con un plano fotocopiado en blanco y negro por detrás, era lo que el muy canalla y la imagen de su empresa merecían.

Tarjetas de visita originales.

Utilizé antes la expresión “trabajo bien  hecho”. ¿A qué me refiero cuando digo un trabajo bien hecho? Bueno, si hablamos de unas tarjetas de visita me refiero a una impresión de calidad, en una cartulina de calidad, consistente, que ofrezca una excelente imagen de su empresa o de su persona. Que no contenga ni una sola falta de ortografía y que si hay que hacer un plano de ubicación, yo al menos lo hacía a mano y totalmente personalizado. Esa es la diferencia entre una tarjeta de visita y un trozo de cartulina que habla y dice “hola, me llamo funalito y  soy de una empresa muy cutre y esta es mi tarjeta de presentación”.

Ahora bien, cuando hablamos de un proyecto web para una empresa, un trabajo bien hecho implica otras cosas:

  • Trabajo a medida 100%. Nada de maravillosas plantillas que no harán más que encorsetar la imagen de tu empresa. Trabajo a medida implica visitar al cliente, conocerle,  sus instalaciones, productos, verle trabajar… escucharle, para luego ofrecerle una propuesta de diseño adecuada a sus necesidades.
  • Un diseño coherente con la imagen corporativa de la empresa. Con una estructura, secciones y contenido únicos para cada cliente.
  • Un proyecto web modular y escalable preparado para futuras necesidades de ampliación por parte del cliente.
  • Una web optimizada para ser vista adecuadamente por los buscadores más relevantes, muy especialmente por Google. Estar bien arriba en los resultados de búsqueda depende de muchos factores, entre los que se encuentra una correcta programación de la web, un diseño adecuado e información relevante. Dejar este asunto del posicionamiento en el “hágalo usted mismo en 4 sencillos pasos” es… ¿una broma?
  • Una web que se diferencie de verdad de la competencia. Una web que destaque por su impacto visual, su navegabilidad y contenidos.

Diseño web creativo.

Ahora bien, si lo que quieres es hacerle un buen favor a tu competencia, hazlo. Ve y solicita más información en www.1and1.es o a cualquiera de los tantos www.cholloweb.com que ayudan a crear una web un poquito peor cada día.

Hazlo. Te lo agradecerán ellos. Te lo agradeceremos los profesionales.

Eso sí. Por favor, luego a mí no me llames.

 

Cuidar la imagen en Internet.

Uno de los objetivos principales del diseño gráfico y, por supuesto también, del diseño web es comunicar: una idea, una sentimiento, una imagen. Precisamente de imagen quería hablar yo en esta entrada. De la imagen que damos en Internet.

Como en todo hay personas que le dan más o menos importancia a este asunto, y eso es algo que se observa en la forma de vestir, los modales, el arreglo personal, las tarjetas de visita y, como no, también en la web o blog.

He tratado con clientes de todos los tipos. Gracias a dios, la mayoría son personas sensibles a la buena imagen y se dejan asesorar en este sentido aún teniendo que rascarse el bolsillo un poquito más. Pero es que el resultado y las consecuencias bien merecen la pena. Por otro lado he tenido en mis manos tarjetas de visita mal cortadas, con faltas de ortografía, impresas en papel tan delgado que pasaría por papel de fumar… y me preguntaba, ¿no se da cuenta este/a individuo/a la imagen que está proyectando de cutrez?

Lo mismo pasa en Internet. He visto sitios web y blogs de empresas o profesionales competentes que dan verdadera pena. Algunos se gastan fortunas en publicidad y márketing pero, con relación a su presencia online, parece que o tienen malos asesores o muy mal gusto. También en ocasiones se nota cierta dejadez con los sitios web, una especie de filosofía de gastarse una pasta en hacer una web decente, incluso brillante, pero que luego pasado el tiempo, debido a una falta de mantenimiento y actualización, termina dejando mucho que desear: una web desfasada e incluso con graves errores de operativilidad.

Un ejemplo lo pude ver recientemente en la web de la Fundación Samuel Etoo. Da que pensar que en la web de este conocido y multimillonario personaje, aparezca la siguiente pantalla como presentación. Creo que Samu debería buscarse otra persona para mantener el sitio web de su fundación a la altura de lo que se espera. ¿O no?

En resumen, algunos consejos para conseguir y mantener una buena imagen personal y de la empresa en Internet:

  • Lo barato sale caro (como en casi todo).
  • Encarga el proyecto a un profesional (no llames a tu sobrino, por favor).
  • No le hagas el diseño al diseñador (márcale unas pautas claras, pero confía en él).
  • Tiene tanta importancia el diseño inicial como el mantenimiento y actualización posterior del sitio web. Ten previsión de dedicar parte de tu presupuesto a ello. Esto es muy importante.
  • Asegúrate de que quien te diseñe la web o blog no lo deje lleno de faltas de ortografía. Es lamentable ver webs (incluso diarios digitales de tirada nacional) llenos de faltas ortográficas. En este sentido, lamento decirle al amigo Etoo que la web de su Fundación tampoco está a la altura, ortográficamente hablando.

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La ortografía y las tiendas online.

De siempre he sido muy maniático con la ortografía. Me gustan poner los acentos allí donde han de estar, las comas en su lugar y escribir siempre una “m” antes de la “p” o la “b”. No sé, quizás se debe a que desde pequeño me ha gustado leer mucho y me he fijado en este tipo de cosas.

La cuestión es que hacer las cosas bien tiene premio, al menos en lo relacionado con la buena ortografía y los negocios online.

Según un estudio de FACT-Finder, el 40% de las búsquedas en una tienda online no tienen resultado por diferencias entre lo que se escribe y el nombre del producto. El motor de búsqueda y las faltas de ortografía en la web son las principales causas.

La mayoría de tiendas online invierten sus esfuerzos en promocionar sus webs y olvidan que el trabajo más difícil empieza cuando el usuario ya se encuentra en su página , ya que éste ha de convertirse en comprador.

El estudio, basado en el comportamiento de búsqueda y navegación de los usuarios en tiendas online, demuestra que ofrecer una búsqueda eficaz y rápida representa una ventaja competitiva frente a la competencia, además de ser un factor imprescindible para facturar más ingresos.

Según datos de otro estudio realizado por Nielsen (Nielsen Norman Group), el 34% de los usuarios abandona la tienda online al no encontrar un producto aunque esté disponible.

Otro de los problemas más habituales que afectan a las tiendas online son las faltas de ortografía. La mayoría de los usuarios forman su opinión de la página en función de aquello que ven y si encuentran una falta, no ayuda precisamente a que se mantengan en ella. Encontrar mal escrito el nombre del producto que buscamos genera falta de confianza y credibilidad, además de perjudicar nuestro posicionamiento.

En conclusión
, una de las claves para convertir visitantes en compradores es contar con herramientas que faciliten la usabilidad de la tienda, tanto en la búsqueda como en la navegación y, por supuesto, una correcta escritura del producto que buscamos. Invertir esfuerzo en ello nos ayudará a obtener clientes más satisfechos y por lo tanto, más ventas.