Uno de los objetivos principales del diseño gráfico y, por supuesto también, del diseño web es comunicar: una idea, una sentimiento, una imagen. Precisamente de imagen quería hablar yo en esta entrada. De la imagen que damos en Internet.
Como en todo hay personas que le dan más o menos importancia a este asunto, y eso es algo que se observa en la forma de vestir, los modales, el arreglo personal, las tarjetas de visita y, como no, también en la web o blog.
He tratado con clientes de todos los tipos. Gracias a dios, la mayoría son personas sensibles a la buena imagen y se dejan asesorar en este sentido aún teniendo que rascarse el bolsillo un poquito más. Pero es que el resultado y las consecuencias bien merecen la pena. Por otro lado he tenido en mis manos tarjetas de visita mal cortadas, con faltas de ortografía, impresas en papel tan delgado que pasaría por papel de fumar… y me preguntaba, ¿no se da cuenta este/a individuo/a la imagen que está proyectando de cutrez?
Lo mismo pasa en Internet. He visto sitios web y blogs de empresas o profesionales competentes que dan verdadera pena. Algunos se gastan fortunas en publicidad y márketing pero, con relación a su presencia online, parece que o tienen malos asesores o muy mal gusto. También en ocasiones se nota cierta dejadez con los sitios web, una especie de filosofía de gastarse una pasta en hacer una web decente, incluso brillante, pero que luego pasado el tiempo, debido a una falta de mantenimiento y actualización, termina dejando mucho que desear: una web desfasada e incluso con graves errores de operativilidad.
Un ejemplo lo pude ver recientemente en la web de la Fundación Samuel Etoo. Da que pensar que en la web de este conocido y multimillonario personaje, aparezca la siguiente pantalla como presentación. Creo que Samu debería buscarse otra persona para mantener el sitio web de su fundación a la altura de lo que se espera. ¿O no?
En resumen, algunos consejos para conseguir y mantener una buena imagen personal y de la empresa en Internet:
- Lo barato sale caro (como en casi todo).
- Encarga el proyecto a un profesional (no llames a tu sobrino, por favor).
- No le hagas el diseño al diseñador (márcale unas pautas claras, pero confía en él).
- Tiene tanta importancia el diseño inicial como el mantenimiento y actualización posterior del sitio web. Ten previsión de dedicar parte de tu presupuesto a ello. Esto es muy importante.
- Asegúrate de que quien te diseñe la web o blog no lo deje lleno de faltas de ortografía. Es lamentable ver webs (incluso diarios digitales de tirada nacional) llenos de faltas ortográficas. En este sentido, lamento decirle al amigo Etoo que la web de su Fundación tampoco está a la altura, ortográficamente hablando.


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